martes 14 de julio de 2009

Cuaderno estival 6

Fotopoema gaviero
Basado en:

Ira

Ninguna más injusta por desproporcionada
que la ira de Dios
contra el gesto pueril de los amantes.
Sólo era una manzana
y el deseo de ser osados, libres, buenos.

Amalia Bautista, Pecados, El Gaviero Ediciones, p. 33.

Interpretado por Paola y Anna Belén

viernes 10 de julio de 2009

Cuaderno estival 5

Canoas al agua!!!
Imagen: Roberto González Fernández

Olímpica tercera
a David Cal

La mañana es un reino diferente.
Otra temperatura y otra luz.
Temprano es la palabra. Todavía
el agua está mezclada con el amanecer.
El remo los remueve. La proa los separa.
Raras categorías alfanuméricas
organizan las clases de los competidores,
para hacer abstracción del onanismo
que llegan a exhibir los más audaces
entre los navegantes solitarios.
La canoa es concreta,
su material ultraligero acota una fracción de horizonte
que se puede tocar,
¿y quién discutirá que resulta atractivo
participar de la condición del centauro
montando una fracción de horizonte que avanza
imparable hacia el cruce
con la línea ideal, parecida al futuro
porque sólo es visible sobre la foto finish?
Energía del cuerpo: ¿y los que han madrugado
sólo para mirar? ¿No contribuyen
a deshacer los nudos de las ondas?
Pero el héroe los corta con su espada de nauta.
Estrictas son las órdenes que da la adrenalina:
desactiva bostezos, empuja la epopeya,
hace volar el torso como en algunos sueños
e ilumina la cara de los más contenidos.
Después de la victoria, por natural impulso
los versos se dirigen hacia Crónica Regia.
La Reina y el Atleta, aturdidos, despiertos,
intercambian saludos de animales insólitos,
de especies protegidas por la Europa ecológica.
El viento comunica sus cabezas cercanas.
Virtud propia de príncipes es la serenidad.
El triunfador, según el periodista,
no ha tenido problemas para dormir anoche.
Es serio, está llamado
a su propio interior. Entrenaba escuchando
rock urbano en formato mp3,
por horas infinitas.
En internet lo llaman un tímido de oro.
El piercing de su boca es un punto de acero.
Ama los monosílabos.
Es de un pueblo pequeño. Cada día cargaba
con esa embarcación esbelta y frágil
y remaba en el mar de la monotonía
inconsciente, constante, lo mismo que el asceta
que reitera ejercicios para salir del mundo,
así durante meses, así durante años,
para llegar a esto,
a esta mezcla del chándal y el olivo,
a esta clara mañana
en la que está de pie sobre el mapa de Grecia.

Juan Antonio González Iglesias, Olímpicas, El Gaviero Ediciones, p. 53.


domingo 5 de julio de 2009

Taller de escritura y edición en la librería Zebras con Juan Manuel Gil (Inopia) y El Gaviero Ediciones

Personajes (Kika, Alex y Dantis el dragón dorado), un principio y un fin, un título (Un apropuesta para Max), un lugar (La Alcazaba), una historia de aventuras que terminará en la playa...

El libro acordeón: un traje para vestir nuestra historia, la portada, la contraportada, las páginas, las ilustraciones y los autores:

viernes 3 de julio de 2009

Cuaderno estival 4

Gaviero atento al canto de las sirenas

Ilustración: Javier Roz

Cuelgo. Me entretengo hincando un diente de tiburón en mi almohada. En la almohada de mi camilla. La sirena educada y báltica descansa a mi derecha, a la derecha de una pecera que tiene piernas, cara y los ojos juntos. Las sirenas no se alteran. Esta sirena tampoco. Las sirenas genéticas no patalean. Esta sirena no patalea. La sirena. Ella. Vértebras torcidas, medusas en su espalda. Venas densas y saladas. Llovizna de acueducto fatigado. Arco y patio entre dos aguas. Temporada húmeda y lentísima. Esta sirena. La flor del cactus o el cactus de la flor anfibia. Viva o muerta. Muerte o vida. Viva o muerta. Qué más da.

Pedro Casariego Córdoba, Qué más da, El Gaviero Ediciones, 2004, p. 62.

jueves 2 de julio de 2009

Contra la injusticia, poesía y pan

Aquí podéis disfrutar de Martín Espada atizando con sus ángeles de pan a todo aquel que se cree tan poderoso como para aprovecharse del prójimo.

(Pegamos el texto traducido y publicado por El Gaviero por si os apetece leer y escuchar al mismo tiempo).

Vídeo de Martín Espada recitando “Imagina los ángeles de pan” en el Dodge Poetry Festival:





IMAGINA LOS ÁNGELES DE PAN

Éste es el año en que los ocupas desalojan a los caseros,
y otean como almirantes desde un balcón
o alzan sus manos alabando
al vapor de la ducha;
éste es el año
en que los refugiados envueltos en mantas deportan a jueces
que clavan la mirada en el suelo
y en sus hinchados pies
mientras se sellan los expedientes
con su nuevo destino;
éste es el año en que los revólveres de la policía,
calientes como estufas, llenan de ampollas los dedos
de policías furiosos,
y en que las porras se astillan
en sus manos;
éste es el año
en que los hombres de piel oscura
linchados hace un siglo
regresan en paz a tomar café
con los descendientes arrepentidos
de sus verdugos.

Este es el año en que aquellos
que nadan contra la resaca de la frontera
y tiemblan en vagones de mercancías
son recibidos con trompetas y tambores
en el primer paso a nivel
del otro lado;
éste es el año en que las manos
que cogen tomate de la mata
arrancan la escritura a la tierra que germina las matas,
el año en que las manos que enlatan tomates
figuran en el testamento
del dueño de tan disparatada conservera;
éste es el año en que los ojos
que escuecen por el veneno purificador de retretes
despiertan al fin con la visión
del monte al cantar el gallo,
peregrinaje de nacimiento inmigrante;
éste es el año en que las cucarachas
se extinguen, en que ningún médico
encuentra cucas incrustadas
en las orejas de ningún niño;
éste es el año en que los cupones para comida
de las madres adolescentes
se subastan como doblones de oro,
y no se presta ni un céntimo para comprar machetes
que preparen ramos de cabezas segadas
en el país de los cafetales.

Si la abolición de la esclavitud con grilletes
comenzó con la visión de unas manos sin grilletes,
entonces éste es el año;
si el cierre de los campos de exterminio
comenzó con el sueño de una tierra
sin alambre de espino ni crematorio,
entonces éste es el año;
si cada rebelión comienza con la idea
de que un conquistador a caballo
no es un dios de muchas piernas, y que también se ahoga
si cae al río,
entonces éste es el año.

Ojalá cada boca humillada,
con los dientes como lápidas profanadas,
se colme con los ángeles de pan.

Martín Espada, Soldados en el jardín, pp. 64-66. El Gaviero Ediciones, 2009.
Traducción de Marisa Estelrich, Diego Zaitegui y Pedro J. Miguel.

miércoles 1 de julio de 2009

Cuaderno estival 3

Golpe de calor gaviero
Imagen: María Suárez

MUERTOS DE GOLPE

Hay muertos que se te quedan mirando con cara de muerto, preguntándote con los ojos muy abiertos por qué o para qué se han muerto. Los muertos que no dan crédito a lo ocurrido son los que más pena dan porque tú ya no puedes hacer nada y no puedes darles ninguna razón convincente para consolarlos, así que les cierras los ojos y los dejas a oscuras. El muerto, por muy sorprendido que esté, no puede moverse por definición, pero eso no le quita la mala hostia, y se queda esperando a que alguien lo despierte o le cuente qué es lo que realmente ha ocurrido, aunque nadie lo hace, y en lugar de eso llega la UVI móvil y le mete dos descargas en el pecho que lo dejan definitivamente muerto. No contentos con eso, una ATS muy dinámica le inyecta en su cuerpo inerte dos jeringazos de algún producto que haría las delicias de más de uno, pero ni con esas; entonces el jefe de la UVI móvil ordena que le abran una vía, que lo intuben y yo qué sé cuántas cosas más con tal de que el muerto no se les muera, y lo meten en una ambulancia de carreras y se lo llevan a toda velocidad hasta el hospital más próximo (a punto de matarse). Por el camino le hacen una traqueotomía porque al jefe de la unidad móvil le molesta sobremanera que la gente se muera en su turno y se pone más terco que una mula. Con tanto ajetreo el muerto empieza a darse cuenta de qué va la cosa, se relaja un poco y ya no le importa para qué se ha muerto o por qué, sólo da gracias a dios por haber estado muerto antes de que le hicieran todo aquello.


Juan Pardo Vidal, Tus Muertos, El Gaviero Ediciones, 2004, pp. 27-28.

lunes 29 de junio de 2009

Cuaderno estival 2


Curso de submarinismo

Como anticipo a la pérdida,
un corazón que flota y sobrevive
a la riada de sueños encerrados en burbujas.

Como coraza contra la victoria,
agendas que no abandonan su jaula de jabón,
muertas sobre la placa de la ducha.

Hoy es epílogo

las horas construyen su ataúd junto a mi almohada.

Elena Medel, Vacaciones, El Gaviero Ediciones, 2004