domingo, 30 de enero de 2011

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes

Foto: Ana Santos Payán

Lo llamo mar por nombrarlo inabarcable
el aire sin pulmón no es aire
es corteza que se rompe
en la pantalla, hilo y plástico
como en fractura.
Lo nombro sin esperar que nos salve
la luz a ti y a mi, las palabras y los huesos.
Desesperar es imposible demasiado espacio
bajo el agua. Quité el tapón nada cambia
cierras el grifo y gotea.

Pablo López Carballo, Sobre las ruinas encontradas, La Garúa, 2010.

viernes, 28 de enero de 2011

Peligro de vida por Paz Cornejo


El nuevo libro publicado por El Gaviero de Francisco José Martínez Morán, ganador del Premio Hiperión de Poesía en 2009 por su poemario Tras la puerta tapiada, sorprende al lector por tratarse de un excelente libro de relatos pero, sobre todo, por el brutal cambio de temática. Si algo se puede señalar del libro es que no se trata de literatura complaciente. El lector se verá asediado por cada uno de los sistemas de dominación humana que han existido a lo largo de la historia. Martínez Morán es muy consciente que nuestra naturaleza se formó con un potente factor cainita que lejos de haber desaparecido cobra fortaleza con su normalización en, por ejemplo, los medios de comunicación y las relaciones geopolíticas. 

Sin embargo, no es un libro de denuncia social al uso. Se elude la localización de los horrores descritos (pedofilia, maltrato, violación, vejaciones, guerra) para mostrarnos la universalización de verdugos y víctimas. Es el propio lector el que establece las relaciones temporales y locales en un recorrido interior por su propio bagaje en relación con la crueldad y la violencia. Cada uno de los breves relatos (algunos de ellos no abandonan el carácter epigramático de la poesía del autor) es una bofetada en la conciencia, aun más letal por lo irreversible del año, la vulnerabilidad de las víctimas y la impúdica actitud de los verdugos.

La fortaleza del texto reside en la minuciosidad del lenguaje, una descripción pulcra y detallista, con el que nos muestra la tortura y la muerte en una verdadera explosión estética, una exaltación de lo sádico, al más puro estilo Tarantino, aspecto innegable, que choca con la intención de dignificar a la víctima y su martirio, así como, desacreditar al verdugo con una dosis de corrosiva ironía. En palabras del autor Peligro de vida nos muestra "Sólo lo más despreciable de nosotros, como un trozo de vida sin cocer".

Paz Cornejo

jueves, 27 de enero de 2011

Versos robados. Almanaque 2.0.


Acaba el primer mes del año y mi almanaque aparece ya plagado de palabras, garabatos y notas indescifrables. ¿Qué versos habrán robado los demás? ¿Qué sortilegios habrán sido elegidos, qué poetas, qué misterios?

Se me ocurre que podríamos compartir esas palabras, crear un almanaque en red...

Si te apetece, envía una foto de una página de tu almanaque gaviero en la que se puede leer algún verso robado. Irán publicándose en el blog de El Gaviero Ediciones. 

Envíos a: anagaviera@gmail.com

miércoles, 26 de enero de 2011

Peligro de vida, de Francisco J. Martínez Morán por Fernando Sánchez Calvo

Peligro de vida, Francisco José Martínez Morán

El Gaviero, Almería, 2010. 152 pp. 16 €
Fernando Sánchez Calvo
Por fin El Gaviero Ediciones ha vuelto a la carga cuatro años después con la Colección Cartoné, la única dedicada en exclusiva a la narración frente al amplio y cuidado catálogo de poesía que ya atesora la editorial almeriense, y la única que, poniendo una restricción temática (la muerte) a los autores que en ella colaboran, les ofrece la libertad suficiente como para saber que, en el fondo, dicho tema universal la mayoría de las veces es un pretexto para poder hablar de otras cosas.
Por fin el poeta 
Francisco José Martínez Morán, fiel seguidor de Paul Auster, clásico convencido y, sobre todo, amante de la palabra precisa (la que dice lo que se quiere decir y no otra cosa) ha publicado Peligro de vida, una colección de miserias.
Por fin (para los que conocíamos esa faceta) el poeta 
Francisco José Martínez Morán, Doctor en Literatura Comparada, Premio Nacional de Poesía Joven, Premio Hiperión, ha publicado su primer libro de relatos, microrrelatos, miniensayos, apotegmas y otras sabidurías en Peligro de vida, un libro que tarda dos horas en leerse y dos días en recuperarse de él.
Parafraseando el prólogo de 
El Chojin, ni siquiera podríamos afirmar que estamos ante un conjunto de ficciones donde el autor, basándose en ciertas barbaridades del mundo moderno, intenta avisarnos (valga la redundancia) sobre los peligros que acucian a nuestras vidas si estamos demasiado cerca del sitio y momento inadecuados. Peligro de vida es un tratado sobre la humanidad, es una breve acumulación de perversidades que caben todas en 150 páginas, y menos mal. Lapidaciones, mendigos achicharrados por adolescentes ociosos, torturadores, mujeres violadas que al día siguiente se encuentran en el vertedero, niños-soldado, tarados (o no tan tarados) que entran porque sí en un instituto para aniquilar a toda la comunidad educativa, ataques preventivos, piernas que irremediables caminan hacia una mina antipersona… Paro de enumerar, en parte porque no es cuestión de regodearse en la violencia, y en parte porque yo mismo, cuando recuerdo en esta reseña todo lo que Francisco José Martínez Morán me ha relatado de una manera espeluznantemente neutra, no puedo soportarlo, (no sé si al libro, o al autor).
Hay que reconocerlo. No siempre estamos preparados para recibir la bofetada que te da una película o un buen relato. Creemos que sí porque hemos leído mucho, hemos visto mucho, hemos escuchado mucho. Son muchos años ya aunque sean pocos. Tiros, amputaciones, sangre, mocos mezclados con tierra, niños con el vientre hinchado, cadáveres abrazados en una fosa común. No lo hemos vivido pero sí vivenciado gracias (¿gracias?) a la cultura. El problema: que hasta ahora, por lo menos, siempre se acompañaban dichas descripciones, dichas imágenes, con una voz en off o con un presentador de turno que emitía un juicio: “Gran tragedia la de Haití”, “una vez más el despreciable acto de la violencia de género se ha llevado a otra víctima”, “un lamentable incendio se llevó por delante a una anciana que vivía sola”. Con que se acompañe la narración con un adjetivo valorativo, con un tópico, parece que ya no duele tanto porque es otro el que se ha molestado en juzgar el acontecimiento por ti. 
Peligro de vida, y su autor, son magníficamente insoportables por la sencilla razón de que no se pueden soportar dos horas de lectura (ciento cincuenta páginas) de asesinatos, interrogatorios, abandonos y, en definitiva, injusticias donde el único ojo y la única moral que se pone sobre todo ello son las tuyas. “Esto es lo que pasa”, nos insinúa Martínez Morán. “Ahora, llámalo como quieras”.

viernes, 21 de enero de 2011

Las chicas del Almanaque en Canal Sur Radio, con Carmen Camacho y Jesús Vigorra.

Para todos los que no pudieron escuchar el programa El Público de Canal Sur Radio, del pasado día 28 de diciembre de 2010, dejamos este enlace.
La entrevista con Maite Dono, Cristina Llorente, Estíbaliz Espinosa y Luna Miguel empieza en el minuto 24.

martes, 18 de enero de 2011

Francisco José Martínez habla de Peligro de vida en Hoy por Hoy Henares, Casena SER.

“Peligro de Vida” es el título del nuevo libro de relatos del ganador del XXIV Premio Hiperión de Poesía, Francisco José Martínez Morán. Ya en el prólogo, el rapero El Chojin nos advierte de que lo que leeremos a continuación es algo que nos estremecerá y que el parecido con la realidad que encontremos en las narraciones irá mucho más allá de la simple coincidencia. Y es que en “Peligro de Vida”, la pluma de Francisco José Martínez Morán nos conduce por los pliegues podridos de la mente humana a través de las acciones y situaciones más lamentables de lo que hemos dado por llamar humanidad. A nadie le dejará indiferente este libro. A nadie le sobra estómago para encajar sin una mueca la dureza de estos relatos (o eso esperamos, claro). A nadie se le debe olvidar una reflexión tras leer estos relatos: en ellos se dibuja claramente la humanidad, pero nadie se ve reflejado a modo particular: es de todos, no soy yo… 
Sergio García, Hoy por Hoy Henares, Cadena Ser.  




domingo, 16 de enero de 2011

Idioteca de Raúl Quinto, por Vicente Luis Mora

Imagen: Cristina Llorente



Raúl Quinto, Idioteca; El Gaviero, Almería, 2010
Lanzarse a la representación es lanzarse al vacío. Tras dejar atrás el absurdo o al menos limitado intento de mímesis, el artista se encuentra con que ha abandonado lo real sin tener muy claro a dónde tiene que llegar. El texto “El limón de Itten” de Quinto explora ese hiato y apunta a la angustia como forma de sintetizar la experiencia del artista que da el salto y se expone a la caída de la representación. Frente a otras caídas metafísicas en lo real narradas por la filosofía occidental, Quinto se centra en la caída en lo irreal, o en esa nueva forma de realidad en que la obra de arte consiste. “Y donde digo arte se entienda que hablo también de literatura, de estas mismas palabras que ahora estoy escribiendo” (p. 78). El libro de Quinto es un elemento extraño, situable en un difícil lugar entre la escritura angélica y la infernal. Su género, si tiene alguno, es la distopía cultural, el momento en que un libro comienza a preguntarse, tomándose a sí mismo por ejemplo, sobre los límites de la representación y la muerte de la cultura, o la cultura de la muerte. De lo mejor del año que acaba.
Vicente Luis Mora, diciembre, 2010.


Fuente: Diario de lecturas. Vicente Luis Mora.

miércoles, 12 de enero de 2011

Grandes lectores de pequeñas editoriales

Nunca os habéis preguntado qué libros leen vuestros juguetes cuando se quedan solos en casa?

Si das un paso al frente, te llamaremos héroe.
Francisco José Martínez Morán

Foto: Ana Santos Payán

martes, 11 de enero de 2011

El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes


Foto: Ana Santos Payán

Sobre el mar no hay carreteras como las que construyen los hombres, no hay caminos ni pistas como los que se crean a fuerza de andar a través de los campos y a través de la maleza. Sobre el mar los barcos pasan, hay una ligera estela que se difumina y, después, nada, aparece siempre la misma superficie.

Jean Pierre Vernant, Ulises/ Perseo, Paidós, 2010.