sábado, 30 de abril de 2011
Este fin de semana los libros gavieros estarán en EDITA
Este fin de semana El Gaviero Ediciones participa en EDITA. Juan PardoVidal (Tus muertos, El Gaviero Ediciones, 2004.) nos representará el domingo, 1 de mayo, en el Teatro del Mar a las 17:00 horas.
viernes, 29 de abril de 2011
Arranca el LABoratorio de la paLABra
Alumnos del I.E.S Doctor Fleming de Oviedo participan este viernes en el LABoratorio de la paLABra. Esta iniciativa de LABoral promueve la investigación del lenguaje poético como forma de creación industrial.
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| Imagen: Ana Santos Payán |
Los alumnos de cuarto curso de la ESO del Instituto de Educación Secundaria Doctor Fleming de Oviedo participarán este viernes en el LABoratorio de la paLABra, una iniciativa de LABoral que se propone fomentar la creatividad literaria. A través de trabajos de Laboratorio, encuentros con creadores y premios, el Laboratorio de la paLABra se propone mostrar que el lenguaje poético es una forma de creación industrial transversal a otras disciplinas artísticas que puede hallarse en escenarios insospechados y al alcance de todos de una forma lúdica y amena.
Conceptualizado por El Gaviero Ediciones y producido por LABoral Centro de Arte y Creación Industrial, es un espacio de investigación, experimentación y creación dedicado a la palabra poética. Este proyecto didáctico está dirigido a jóvenes que quieran activar su creatividad poética o la potencia de su palabra con intención literaria. En palabras de El Gaviero, “en las probetas de LABoral bullen palabras que el alumno inventa; esas palabras pueden ser una solución definitiva”.
El trabajo en el laboratorio se completará con la asistencia de los participantes a las “clases magistrales” de científicas poetas, expertas en procesos de producción poética alternativa. Estas especialistas, además de mostrar sus teorías y explicar su proceso creativo, podrán evaluar el trabajo de los alumnos y servir de motivación para producciones posteriores del alumnado. El proyecto va a contar con la participación de Maite Dono (interpretación), el 23 de mayo; Estíbaliz Espinosa (metaliteratura y tecnología); Carmen Camacho (mestizaje), el 30 de mayo; y Sandra Santana (acción performativa).
De forma paralela al trabajo desarrollado en el Laboratorio, el próximo 14 de mayo se presentarán los dos haikús ganadores del I Certamen de Haikús Eléctricos, de Camilo de Ory y Nacho Montoto, y los cinco finalistas, así como la proyección de la interpretación audiovisual de los haikús, realizada por la productora Señor Paraguas. Próximamente también se convocará el II Premio de Poesía Serie B, en colaboración con la Semana Negra de Gijón.
Solicitudes
Los profesores interesados en realizar la actividad podrán realizar su
inscripción en visitas@laboralcentrodearte.org
Fechas: Abril, mayo, octubre y noviembre de 2011
Horario: 10 a 14
Grupos: 14 a 18 años (3º y 4º ESO y Bachillerato)
Ayuda al transporte escolar
miércoles, 27 de abril de 2011
martes, 26 de abril de 2011
Editores retorcidos o el mono de la edición
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| Foto: Lucía García |
La poesía entra en el sueño
como un buzo en un lago.
La poesía, más valiente que nadie,
entra y cae
a plomo
en un lago infinito como Loch Ness
o turbio e infausto como el lago Balatón.
Contempladla desde el fondo:
un buzo
inocente
envuelto en las plumas
de la voluntad.
La poesía entra en el sueño
como un buzo muerto
en el ojo de Dios.
Roberto Bolaño, La Universidad Desconocida, Anagrama, 2007.
lunes, 25 de abril de 2011
El Gaviero y el mar: fragmentos literarios para navegantes. Homenaje a Gonzalo Rojas
Imagen: Ana Santos Payán
Quedeshím Quedeshóth. Cortesana del templo
Mala suerte acostarse con fenicias, yo me acosté
con una en Cádiz bellísima
y no supe de mi horóscopo hasta
mucho después cuando el Mediterráneo me empezó a exigir
más y más oleaje; remando
hacia atrás llegué casi exhausto a la
duodécima centuria: todo era blanco, las aves,
el océano, el amanecer era blanco.
Pertenezco al Templo, me dijo: soy Templo. No hay
puta, pensé, que no diga palabras
del tamaño de esa complacencia. 50 dólares
por ir al otro Mundo, le contesté riendo; o nada.
50, o nada. Lloró
convulsa contra el espejo, pintó
encima con rouge y lágrimas un pez: —Pez,
acuérdate del pez.
Dijo alumbrándome con sus grandes ojos líquidos de
turquesa, y ahí mismo empezó a bailar en la alfombra el
rito completo: primero puso en el aire un disco de Babilonia y
le dio cuerda al catre, apagó las velas: el catre
sin duda era un gramófono milenario
por el esplendor de la música; palomas, de
repente aparecieron palomas.
Todo eso por cierto en la desnudez más desnuda con
su pelo rojizo y esos zapatos verdes, altos, que la
esculpían marmórea y sacra como
cuando la rifaron en Tiro entre las otras lobas
del puerto, o en Cartago
donde fue bailarina con derecho a sábana a los
quince; todo eso.
Pero ahora, ay, hablando en prosa se
entenderá que tanto
espectáculo angélico hizo de golpe crisis en mi
espinazo, y lascivo y
seminal la violé en su éxtasis como
si eso no fuera un templo sino un prostíbulo, la
besé áspero, la
lastimé y ella igual me
besó en un exceso de pétalos, nos
manchamos gozosos, ardimos a grandes llamaradas
Cádiz adentro en la noche ronca en un
aceite de hombre y mujer que no está escrito
en alfabeto púnico alguno, si la imaginación de la
imaginación me alcanza.
Quedeshím qudeshóth, personaja, teóloga
loca, bronce, aullido
de bronce, ni Agustín
de Hipona que también fue liviano y
pecador en África hubiera
hurtado por una noche el cuerpo a la
diáfana fenicia. Yo
pecador me confieso a Dios.
Gonzálo Rojas, Las hermosas, Hiperión, 1999.
domingo, 24 de abril de 2011
Lis Costa en el LABoratorio de la paLABra
Entrevista a Lis Costa, participante en el octavo seminario de arte contemporáneo para profesionales de la enseñanza: arte, tecnología y nuevas prácticas artísticas en el arte. La participación de Lis Costa en este seminario se enmarca en El Laboratorio de la paLABra, un espacio para el fomento de la creatividad literaria integrado por talleres, encuentros con creadores y premios, conceptualizado por El Gaviero y producido por LABoral Centro de Arte y Creación Industrial.
Fuente: TV Laboral Centro de Arte y Creación Industrial
sábado, 23 de abril de 2011
viernes, 22 de abril de 2011
Librerías y editoriales independientes se alían con la tecnología para sobrevivir
Trato personalizado, la promoción en Internet y la impresión bajo demanda configuran su estrategia de venta
NACHO MENESES - Madrid - 19/04/2011
Cuando el 28 de septiembre de 2010 Dale Peck, Lisa Dierbeck y otros tres escritores presentaron su pequeña editorial, Mischief and Mayhem, con una fiesta en un local de Nueva York, dos bailarines semidesnudos consiguieron escandalizar a un par de editores que se encontraban por allí. Toda una señal por parte de un colectivo que, desde el principio, manifestaba no ser "una típica compañía editorial". La leyenda de un cartel anunciando su primer lanzamiento, The autobiography of Jenny X, de Lisa Dierbeck, lo confirmaba: "No encontrará este libro en una tienda cerca de su casa". Unos meses después Peck y Dierbeck congregaron a un pequeño grupo de gente a la entrada de la librería que la cadena Barnes and Noble tiene en Union Square, en Nueva York, para leer un fragmento de su libro y llamar a la rebelión frente a las grandes superficies de libros, como afirmaba Peck: "Este es un libro que no encontraréis detrás de esas ventanas. No porque Barnes and Noble no lo haya querido ofrecer, sino porque no lo quisimos allí".
Mischief and Mayhem surgió como un pequeño sello editorial con ánimo de ofrecer un tipo de literatura que cada vez encuentra menos acomodo en las estanterías de esas megasuperficies. Un mundo editorial que, sostienen, se rige cada vez menos por valores literarios y más por prioridades meramente comerciales. "La literatura debería ser excitante, y no esta cosa tan aguada en que la han convertido. Las editoriales importantes están interesadas en proyectos lo más comerciales posible, que atraigan a las masas", sostiene Peck. Pero hay otro mundo alternativo, quizá minoritario, de sensibilidades muy diferentes, que merece y exige su propio espacio. Un mercado alejado de las tiradas espectaculares y lleno de títulos y estilos menos comerciales y más literarios. Para llegar a él, nos cuentan Peck y Dierbeck, se basan en una red seleccionada de librerias independientes y la venta directa a través de Internet, bajo el sistema de impresión bajo demanda -solo se imprime el libro que se pide-, algo posible una vez que los costes han bajado hasta el punto de que hacer cinco ejemplares, o tres, o tan solo uno es a la vez posible y rentable.
Fernando Valverde, presidente de la Confederación Española de Gremios y Asociaciones de Libreros (CEGAL), apunta en la misma dirección: "Los tiempos de crisis ponen de manifiesto muchas de las deficiencias de nuestro sector". Y la impresión bajo demanda puede ser la solución, como han discutido en el último congreso celebrado a finales del pasado mes de marzo. "Se trataría de ser capaces de ajustar las tiradas iniciales, y luego a lo mejor hacer solo 100 para tener en el almacén. O no editar ninguno y tenerlo en impresión bajo demanda". Un proyecto que cuenta ya con el beneplácito de editores y distribuidores, y que sirve además para ofrecer muchos libros ya descatalogados que, una vez digitalizados, "estarían a disposición de cualquiera en un plazo de 48 horas".
"A la vuelta de la esquina"
Borders. Barnes & Noble. La Casa del Libro. Fnac. Las grandes superficies, esos "supermercados de la literatura" como los llama Ana Santos, de ediciones El Gaviero, apenas dejan espacio o visibilidad alguna en sus estanterías a obras que venden pocos ejemplares y no resultan tan rentables. Cuando esas cadenas empiezan a tener problemas -Borders está a punto de cerrar 200 de sus 642 tiendas en Estados Unidos-, puede que el futuro vuelva a manos de esas pequeñas librerías y editoriales independientes que solían estar "a la vuelta de la esquina", como en la película Tienes un e-mail, con Tom Hanks y Meg Ryan. Pequeños locales donde una mayor sensibilidad y un trato más personalizado marcan la diferencia. "Frente a esos supermercados, las pequeñas librerías son como tiendas delicatessen donde tienes a una persona que te aconseja y toma partido por un libro u otro, y si hace falta hace lo posible por llegar a la editorial", sostiene Santos, que abrió su pequeña empresa en Almería en 2004. "En estas últimas hay libreros, mientras que en las grandes hay personas que pasan códigos de barras". A su favor juega, además, el hecho de que muchas son tiendas especializadas a donde acuden lectores que buscan "otra cosa".
Como El Gaviero, muchas otras editoriales han inundado el mercado y sostienen esta red de pequeñas librerías que parecen renacer. A lo largo de la última década, han pasado de 637 a casi 900, según datos de la Federación Española de Gremios de Editores de España.El Gaviero está especializada en poesía y saca solo ediciones numeradas de 666 ejemplares. "Con el libro Cuánto dura cuánto, de María Eloy García, se vendió la primera edición. Para sacar una segunda, convertimos uno de los poemas en una fotonovela, quedó muy divertido". Los segovianos de La uña rota, por su parte, llevan 15 años fomentando nuevos escritores y publicando obras de autores consagrados que las grandes editoriales no han considerado rentables (como la obra inacabada de Bertolt Brecht). "Las corporaciones están dirigidas por gente dedicada al márketing, economistas... Lo que buscan, más que una obra de arte, es publicar un producto mercantil que les de resultados, sin interés por la literatura", afirma Mario Pedrezuela, una de sus cabezas visibles. Hacen venta directa a través de su web y de las librerías, con pequeñas tiradas de 1.500 ejemplares.
¿Cómo será el futuro de la industria editorial? Resulta difícil describirlo en un contexto con tantos actores: libros de papel, e-books, descargas ilegales, derechos de autor... Pero sea como sea el mañana, será definitivamente cibernético. Si antes hemos hablado de la impresión bajo demanda, el rey en España es sin duda Bubok. Con tres años recién cumplidos, esta empresa de autoedición facilita que cualquier persona que lo desee imprima su propio libro. Según Sergio Mejías, uno de sus directores, "España es uno de los países que más títulos publica en todo el mundo, casi 100.000 al año. Pero hay una serie de autores que no pueden acceder al mercado editorial". Algunos llevan años intentándolo, mientras que otros escriben su primer libro o eligen este medio conscientemente, como Artur Mas, líder de CiU, que editó en octubre de 2010 Una política internacional per a Catalunya junto a Carles Llorens, secretario de relaciones internacionales del mismo partido. Las cifras respaldan esta impresión: si en 2009 contaban con 3.000 autores, en 2010 fueron 10.000 y el año pasado 35.000 y unos 20.000 libros editados. Claro que eso no garantiza las ventas: a partir de ahí la visibilidad de la obra depende en gran medida del autor, de si hace presentaciones, si lo publicita a través de su blog... Como los libros se imprimen exclusivamente bajo demanda, no hay tirada mínima y la única condición es el precio mínimo que impone Bubok para cubrir sus costes en las ediciones de papel. Si el libro se vende en formato electrónico, el autor es libre de fijar el importe que quiera. Sea cual sea, se llevará el 80% del precio marcado, y el otro 20% irá para la empresa.
El libro electrónico es aún marginal en España, pero no hay duda de que se le espera. Si las ventas de e-books apenas alcanzaron el 1,6% en 2009 -facturando 51 millones de euros de un total de 3.110-, las cifras de obras de ficción en soporte digital aún fueron más irrisorias: apenas un 0,12%. Pero si miramos al otro lado del Atlántico, las ventas de e-books están en un desarrollo casi desbocado. En los dos primeros meses de 2011 subieron un 169%, mientras que las de papel sufrieron en febrero una fuerte caída, del 43% en tapa dura y del 41% en libros de bolsillo, según datos de la Asociación Americana de Editores. A finales de 2010, los e-books representaban un 8,32% del total, mientras que solo un año antes se quedaban en el 3,20%.
"La red manda, para bien o para mal", afirma Ciro García, dueño de Little Dream, una pequeña librería vallisoletana especializada en literatura fantástica. Aunque acaba de abrir, ya tiene web propia y presencia en Facebook y Tuenti. Valverde, desde CEGAL, coincide en el papel central de Internet. Sus 1.500 librerías asociadas acordaron el pasado mes de marzo impulsar el uso de las redes sociales e incluso acaban de crear una web, www.todostuslibros.com, que permite al lector saber en qué librerias encontrar un determinado título. 320 de sus librerías se han asociado ya a este sistema que permite dar información casi a tiempo real. Para Ana Santos, "Internet ha permitido que si una persona escribe algo en Valladolid, y lo publica en su blog o en Facebook, se conozca. Y que si edita un libro, yo lo sepa y lo pueda comprar. Sin las redes sociales hay autores e incluso librerías que no conoceríamos". Y Mario Pedrezuela añade: "La novela del futuro va a ser diferente. Porque si te habla de un cuadro, de una calle o de una canción, lo vamos a poder ver o escuchar".
jueves, 21 de abril de 2011
miércoles, 20 de abril de 2011
Entrevista de Paula Corroto a Fatena Al-Gurra
Las escritoras árabes se destapan
Las poetas Fatena al-Gurra y Maram al-Masri muestran un nuevo perfil de mujer que se enfrenta al fundamentalismo. La temática sexual y los textos reivindicativos sortean la censura gracias a internet.
Paula Corroto, 19 de abril de 2011.
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Maram al-Masri y Fatena al-Gurra, en Córdoba, durante el festival de poesía Cosmopoética. Enríque Gómez |
La poeta Fatena al-Gurra, nacida en Gaza hace 36 años, no utiliza velo para hacer esta entrevista. Viste vaqueros y deja suelta su melena negra, aunque a la hora de hacerse fotos no duda en colocarse el pañuelo. "Es un símbolo de respeto a mi familia", aclara. Maram al-Masri (Siria, 1962), también escritora, va más allá: maquillada, sonríe seductora a la cámara mientras juega con su largo pelo. Y en ningún momento se le ocurre cubrirse la cabeza.
Al-Gurra y Al-Masri son amigas. Como mujeres árabes, musulmanas y escritoras ambas participaron hace unos días en el Festival Cosmopoética de Córdoba, las dos tienen un pasado común: huyeron de sus respectivos países y de sus familias, muy conservadoras, sobre todo en el caso de la escritora palestina, y ahora viven en Europa. Al-Masri en París y Al-Gurra en Amberes, donde consiguió un apartamento después de pasar seis meses en un centro de refugiados, tal y como contó a este periódico en febrero de 2010. Las dos se dedicaron también a los versos como forma de supervivencia. "La poesía es el aire que me sirve para respirar", comenta Al-Gurra, que en España ya ha publicado el poemario Excepto yo (El Gaviero). "Es mi lucha contra la violencia, porque la poesía siempre es compasión. Y, si empecé a escribir, fue porque quería recobrar mi identidad. Estaba muy enfadada con la cultura de mi país", matiza Al-Masri, autora de Cereza roja sobre losas blancas (Lancelot), un poemario que lleva ya cuatro ediciones en nuestro país.Estudiantes universitarias (Al-Gurra es licenciada en Literatura árabe y Al-Masri en Literatura inglesa), ejemplifican lo que se está viviendo en estos momentos en el mundo árabe: la rebelión por parte de la mujer educada y formada con respecto a la interpretación más fundamentalista y machista de los textos religiosos, y que del mismo modo conservan ciertas tradiciones como símbolo cultural. Sus nombres se unen al de otras escritoras árabes jóvenes musulmanas y cristianas recientemente traducidas al español como Saphia Azzedine (Confesiones de Alá, en Demipage) y Joumana Haddad (Espejos de las fugaces, Vaso Roto), que con sus textos y declaraciones muestran que algo importante se está moviendo en la otra orilla del Mediterráneo en el ámbito de las mujeres.
"El velo es como cualquier otra prenda. Nadie debe decir lo que otro debe llevar. Sé que es un símbolo islámico, pero para mí tiene un significado más cultural y en público quiero llevarlo por respeto a mi madre. Delante de ti no lo uso, porque me ofreces confianza", explica Al-Gurra, que reconoce ser creyente. En el caso de Al-Masri, a pesar de profesar la religión musulmana, procede de una familia donde las mujeres nunca llevaron pañuelo, por lo que no se ve obligada a utilizarlo. Tampoco critica a aquellas que se cubren su rostro con él: "Si toman esa decisión, ¿por qué se lo tienen que prohibir?", señala.
Interpretaciones del Corán
Afortunadamente, como Al-Gurra y Al-Masri confirman, cada vez hay más mujeres en sus países que se lanzan a la escritura, que leen y que no están dispuestas a pasar por el aro que mutiló a sus madres y abuelas. Muchas ni siquiera pretenden emigrar a Europa, como les sucedió a las dos poetas, sino que desean desarrollar su talento en sus países y soltarse de las amarras. Uno de los campos en los que se están conociendo las nuevas voces es internet. La red está abriendo el camino para que las escritoras cuelguen sus poemas amorosos, incluso eróticos, y textos reivindicativos.Las dos escritoras saben también que las palabras pueden manosearse y cambiar su significado. Las lecturas de los textos siempre son múltiples. Desde sus pequeñas atalayas, luchan por mostrar la otra cara del Corán, la que no está teñida por proclamas fundamentalistas, que "son las que están atacando cada vez más a la mujer en nuestros países", señala Al-Masri. Para Al-Gurra, el gran problema del texto coránico es que ha sido interpretado por hombres, los cuales han tergiversado los significados. "Ahora mismo la interpretación del Corán está totalmente equivocada. Si lo hubieran traducido las mujeres, sería un texto diferente. Por ejemplo, en ningún momento dice que la mujer no pueda hablar con un hombre desconocido, que es algo a lo que mí me obligaron en mi adolescencia", añade.
La presencia de la temática sexual escrita por mujeres es uno de los cambios más importantes de los últimos años. Mientras por la calle las mujeres cada vez van más tapadas, el destape ha llegado a internet. "En el mundo árabe sí es un motivo transgresor, y hay muchas revistas, artículos, escritos por mujeres en la red, en los que se aborda este tema. También aparecen cada vez más mujeres desnudas en diferentes webs de revistas", cuenta Al-Masri.
Pero la red es también el sendero para sortear la censura. Es la herramienta para evitar lo que le ocurre a los textos de Al-Gurra y de Al-Masri: que no existen en sus respectivos países. En sus versos, la poeta siria aborda las relaciones entre hombres y mujeres con una gran carga de sensualidad. No omite tampoco la violencia que sufren muchas de ellas por parte de los hombres, como muestra en su último poemario Señales del cuerpo. Cada vez que un hombre me abandona me vuelvo más hermosa / más hermosa, escribe Al-Masri en uno de los poemas. "Siempre he querido expresar el deseo, la decepción, el dolor, pero también la felicidad de las mujeres", afirma. Y le ha salido caro. "A los 19 años intenté publicar mi primer libro y no pude hacerlo", confiesa.
Internet también ha sido uno de los medios que ha posibilitado las revueltas en los países árabes en los últimos meses. De nuevo, ha sido el reflejo del movimiento soterrado que hay en estos países, principalmente entre los jóvenes. Tanto Al-Masri como Al-Gurra simpatizan con lo sucedido en estos países, pero no cantan victoria. "No estoy muy segura de que las potencias occidentales les dejen conseguir sus sueños. Pueden volver a convertirse en dictaduras con otra cara", apostilla Al-Gurra. Ambas están en desacuerdo con la intervención en Libia. "No lo están haciendo por el bien de los libios. Estoy en contra del loco de Gadafi, pero ahí hay también muchos intereses", apostilla la poeta palestina.
Fuente: Diario público
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